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    Jung y el Satanismo

    El Dr. LaVey se basó en Carl Gustav Jung cuando desarrolló los aspectos más metafísicos del Satanismo, y debido a esto creí apropiado dar una mirada más clara de las teorías de Jung y sus relaciones con la mente Satánica.

    Comencemos con una rápida mirada a Carl Jung y a su mentor, el Dr. Sigmund Freud. Cabe anotar que cuando Jung se involucró con Freud, había una diferencia de 19 años. El Dr. Freud ya le había dado cierta credibilidad a la idea de la existencia de otros niveles de conciencia y era considerado el padre del psicoanálisis. A esas alturas lo que quería era estudiantes que aplicasen sus teorías, no que las modificasen. Inicialmente su relación fue beneficiosa para ambos, pero a medida que pasaba el tiempo las teorías de Freud se convertían en dogma. Mientras estudiantes como Jung y Adler intentaban profundizar en la epistemología del pensamiento. Esto dio como resultado una separación de todas las partes envueltas, mientras que al mismo tiempo comenzaba la investigación de Jung en por qué cada persona veía la vida de maneras tan distintas.

    A Freud le atraía la idea de Jung del complejo (sentimientos, imágenes y recuerdos tan agrupados en torno a algo en particular que entre todos formaban un todo en la mente). Freud había especulado que el tabú del incesto yacía en alguna profundidad del inconsciente humano, notando que se expresaba en la mitología de manera casi ubicua. Freud sintió que el conflicto existente entre los deseos más ocultos de una persona (el impulso puramente animal que había hacia el sexo) y las reglas que habían sido impuestas contra este, tanto por la sociedad como por las funciones más intelectuales de la mente, eran la médula del comportamiento antisocial y la enfermedad mental. Llamó a esto el Complejo de Edipo y rastreó las causas de esta disfunción hasta la referencia mitológica más sencilla. Adler no estaba de acuerdo y decía que no era el sexo, sino la necesidad de poder, la que era el factor primario, de allí el complejo de inferioridad. Jung difería de ambas aseveraciones ya que para él solo eran dos ejemplos entre las miríadas de posibilidades. Jung creía que todos los mitos y leyendas del pasado seguían viviendo en nuestras mentes y servían como puntos de referencia para guiarnos.

    Dr. Carl Jung

    Las teorías de Jung comenzaban a tomar un giro radical con respecto a las de su mentor mientras trataba a un paciente. Según el supuesto de Freud, en cuanto a que un problema psicológico, que se debía casi siempre a un conflicto en el inconsciente del paciente, se podía descubrir las asociaciones ocultas que éste había hecho (el complejo). A continuación se les hacía saber del complejo y el problema se disipaba. Durante este trabajo, Jung halló que ocurría lo contrario; que mientras más se acercaba uno a la médula del complejo, más se intensificaba la energía emocional. No solo lo dejaba sin poder dar explicación utilizando la hipótesis aceptada, sino que además lo dejaba con la pregunta ¿de dónde sale toda esta energía? En este punto fue cuando Jung desarrolló el concepto de arquetipo, declarando que se trataba tan solo de un modelo básico de algo que fuese, se ha, y posiblemente existirá, manifestado como energía latente. Luego presupuso que algo tan vasto y complejo no podía existir únicamente en la mente humana. Para explicar esto, elaboró el concepto de inconsciente colectivo (la energía colectiva latente que contiene todos los arquetipos posibles). Como ejemplo: el etólogo Konrad Lorenz ganó un Premio Nobel en gran parte, por su descubrimiento de la manera en que el comportamiento instintual se activaba en los animales. Descubrió que los animales —incluyendo el animal humano –nacen con una predisposición interna hacia cierto comportamiento altamente especificado. Ello puede yacer latente hasta que un estímulo externo en particular lo activa. Lorenz denominó a este proceso impronta (¿suena familiar?). Una parte de cómo llegó a tal hallazgo sucedió cuando estudiaba al ganso. Dio la casualidad que se hallaba presente cuando un huevo se estaba rompiendo. El bebé ganso “grabó” a Lorenz como su madre y lo comenzó a seguir para todas partes, como hacen todos los gansos, que van siempre tras sus madres. Por lo tanto, el bebé ganso no podía tener una imagen de cómo había de ser su madre supuestamente. Esto es lo que Jung infiere al decir que los arquetipos son amorfos.

    A estas alturas creo que es relevante desviarnos un poco de nuestra explicación de los conceptos básicos de Jung y elaborar un poco sobre la utilidad de este ejemplo en el dearrollo de los humanos. La flexibilidad del arquetipo es necesario para la imprdeecibilidad encontrada en el mundo; este fenómeno ha sido utilizado en huérfanos y en hijos de hogares destrozados. Lo más probable era que ausencia de una figura paterna los condenase a una vida corta y patética debido a la importancia de los padres durante los primeros años del desarrollo. Pero quienes pasaban esta etapa con éxito empleaban una táctica diferente, y más o menos creaban sus propios padres. Se les denomina “super-niños” y buscarán otras personas mayores más o menos apropiadas para el rol de modelos y forman un lazo —al menos mental— con ellos. En casos extremos esto puede implicar padres imaginarios, de esta manera la mente crea lo que le es necesario para sobrevivir. Ahora bien, si vamos un poco más allá, podremos ver el paralelo que hay con los compañeros humanos artificiales. ¿Por qué esperar a que exista ese compañero demasiado perfecto, cuando nos es dada la habilidad de crearlos? No es un precursor de de inadaptación anti-social, sino una utilización productiva del comportamiento instintual para mejorar la interacción necesaria.

    Es hora de dirigirnos al “cómo” del modelo Jungiano. Jung dividió los niveles básicos de consciencia en este formato. Imaginad una pirámide, donde el ápice sea lo que conocemos como consciencia, debajo se halla el inconsciente personal (el subconsciente Freudiano) y bajo el inconsciente personal se halla una base sin fin: El Inconsciente Colectivo.

    Consciente (Activo) I Inconsciente Personal I Inconsciente Colectivo

    Pensad en este arquetipo como el centro, y en los complejos comolas capas de una cebolla, cada vez que desprendes una capa, descubres una capa subyacente.

    El Inconsciente Colectivo es demasiado vasto para estar contenido solo en el cuerpo físico o la mente metafísica (el inconsciente personal), tratar sería como hacer que un hombre intente beberse el océano. En lugar que el cerebro actúe como receptor (aparato de comunicación) muy parecido a cómo un televisor recibe las señales de transmisión. Si esta explicación os parece absurda, pensad la forma como reaccionaría un hombre de una tribu de la selva más recóndita si se le explicase como funciona un televisor. Señales invisibles transmitidas de lejos conteniendo imágenes y sonido. Por lo menos si desafiase la Navaja de Occam, sería mucho más sencillo decir que la caja crea las imágenes y sonidos.

    Los aspectos pertinentes al el Satanista es el medio para la transmisión del pensamiento y el deseo. ¿Alguna vez se han preguntado por qué el Dr. LaVey se refería al hecho que otros hiciesen tu voluntad, en vez intentar “trucos de salón” con los rituales? Ahora tienes una idea del conducto de transmisión de toda la energía emocional.

    La mente consciente se caracteriza sobre todo por ser algo cerrada. Solo puede retener ciertos contenidos simultáneos en un momento dado. Todo el resto es inconsciente en el momento, y solo tenemos cierta continuidad o cierto entendimiento o consciencia general de un mundo consciente por medio de la sucesión de momentos conscientes. Nunca podemos retener una imagen en su totalidad debido a que nuestra consciencia es muy cerrada. El área del inconsciente es enorme y es siempre continua, mientras que el área de la consciencia es un campo restringido de visión momentánea. –Carl Jung

    Todos los conceptos provienen del inconsciente colectivo a través de del inconsciente personal y luego a la consciencia activa donde pueden ser interpretados y puede actuarse sobre ellos, y subsecuentemente añadidos para un desarrollo posterior y como puntos de referencia. Así, creando un modelo de trabajo mejor para preparar la entidad para encuentros futuros y permitirles hacer predicciones en cuanto a los posibles resultados.

    La investigación de Jung en los métodos de percepción evolucionó en la clasificación de los tipos de personalidad básicos o el arquetipo humano. Clasificados por cómo el individuo se relaciona con el mundo. Las teorías de Jung se relacionan con lo antes mencionado de que tenemos niveles diferentes de consciencia, pero que sólo somos capaces de reconocer de forma primaria en nuestra consciencia activa (función primaria) y parradójicamente las demás funciones siguen actuando pero en un nivel del que conscientemente nomsomos conscientes. Al elegir una función primaria se rechaza la “intervención” del opuesto (función inferior). Los modelos básicos pueden ser representados como:

    Pensamiento Primario I I Sensación —+—– Intuición I I Sintiéndose Inferior (Posibles funciones secundarias)

    En este ejemplo podemos observar el modelo de un tipo de personalidad “Racional”. Al asignar la función primaria a cualquiera de éstas cuatro formas básicas, puede tenerse una visión general de la naturaleza de un individuo. Antes de avanzar más, debemos definir las distintas formas de percepción. La función del pensamiento es más que aparente por su nombre, y como podría suponerse, tiene mucho que ver con la lógica en cuanto a la percepción de situaciones diversas. La función sensorial no tiene nada que ver con las emociones, como su nombre lo implicaría, es mejor referirnos a ella como “el asignar un valor a un objeto o situación”. Estas son conocidas como funciones racionales. Las otras dos se denominan funciones irracionales, no como un término denigrante, sino como las áreas abstractas con las que están relacionadas; ya que están con el objeto en sí, no en cómo tratar con ello. La definición de Sensación es también obvia, no es más que la información asimilada por los sentidos. Mientras que la intuición es mejor descrita como si se tuviese una línea directa con el inconsciente colectivo o la capacidad de trabajar con una “corazonada”. Otra área de tipo humano con la que trató Jung fue el Eje Introversión – Extroversión, como partes mutuamente exclusivas de la naturaleza de una persona. Esta es la respuesta a “cómo” se relaciona uno con el mundo. Para aclarar conceptos, un extrovertido busca estímulos externos y obtiene energía actuando con sus impulsos interiores. Esto añade una clasificación descriptiva a la ecuación. Podrías ser alguien sensato y extrovertido, o alguien sensato e introvertido. El introvertido reaccionaría a la información acumulada gracias a su propia visión interna del mundo, mientras que el extrovertido le daría significado basado en otros factores percibidos de manera externa.

    Para dar al lector una idea de cómo estos niveles diversos de consciencia pueden existir y funcionar simultáneamente sin el conocimiento de su funcionamiento por parte del individuo, ofrezco esta breve descripción de lo que conocemos como existencia consciente, tomado de “ontogenia y filogenia” de haekel, o un individuo que atraviesa por las mismas etapas de desarrollo que las especies.

    El cerebro triuno de MacLean, o el “chasis neural” que fuera popularizdo por Carl Sagan en su libro Los Dragones del Edén, añadiendo un circuito cerebral más sofisticado al chasis neural (la médula espinal o cerebro posterior). El complejo R o cerebro reptil, que juega un papel importante en la agresividad, territorialidad, ritual y desarrollo de jerarquía social, apareció aproximadamente hace unos 250 millones de años (nótese el simbolismo, cerebro sangre fría — cerebro reptil). El sistema límbico o cerebro mamífero (que regula la glándula pituitaria) controla las emociones, gobierna la consciencia social, las relaciones y preservación de la especie. Probablemente hizo su aparición hace 150 millones de años. La neocorteza o cerebro primate (conocida también como cerebro visual) Está más orientado al estímulo externo, controla las funciones superiores del cerebro como el raciocinio, el lenguaje, etc. También controla las tareas de percepción complejas (visión y lectura). Aunque apareció probablemente en mamíferos superiores decenas de millones de años atrás, su desarroló se incrementó aceleradamente con la aparición del homo sapiens. Todos estos sistemas pueden ser vistos en pleno funcionamiento en el hombre moderno y el conocimiento de cómo operan es irrelevante en cuanto a las tareas que desempeñan.

    Un paradigma similar puede ser visto en pleno funcionamiento en los modelos de Jung del desarrollo individual ya que éste también se da en etapas, cada una arreglando ciertas condiciones para que se de la siguiente. Las etapas son: Desarrollo y refinamiento de los arquetipos (niñez y adolescencia) durante este tiempo reunimos información sobre nosotros mismos y nuestro mundo gradualmente a medida que que la personalidad se define más y más. La información procedente de las funciones inferiores comienza a formar la antítesis de la persona; la sombra personal. Comienza la siguiente fase de desarrollo: la sombra sigue creciendo en intensidad y se da a conocer manifestándose en las personas u objetos que dan un “gancho” para que ésta tenga asidero.

    Probablemente ya estáis familiarizados con este fenómeno. Si alguien descubre que eres un Satanista casi siempre reaccionará con un odio vehemente hacia ti, atribuyéndote “males” que no te conciernen de modo alguno y nada puede ser dicho o hecho para demostrarles lo contrario. Estas características son parte de su propia sombra (lo que más odian en ellos mismos). El que tú seas el Satanista les dio la excusa conveniente para que su sombra tuviese algún asidero. Ya no te ven; en tu lugar ven proyectada ésa sombra personal. Una rápida mirada al mundo exterior nos muestra que muchos no pasan de esta etapa de llegar a un acuerdo con su sombra, donde quiera que mires siempre verás personas que se llaman a sí mismas “buenas” mostrando una sombra que está siendo proyectada. Si, y cuando, se domina la sombra, comienza una nueva lucha. Esta vez es el Anima/Animus a quien debes enfrentar. El Anima/Animus es todos los aspectos de tu ser que te encanta ver representados en el sexo opuesto, por ello es que se denomina con los términos latinos masculino y femenino, respectivamente. Esto servirá como parámetro a la hora de buscar pareja. El peligro radica en el estancamiento y en enamorarse de, o ser tan egocéntrico que irás ciegamente al desastre sin conocer tus puntos débiles. (por ejemplo, ser un egomaníaco) Esto prepara al individuo para las etapas finales del proceso de individuación. Un encuentro con el ser, o el “dios dentro del hombre”. Este es el momento de la auto realización, el conocimiento personal tanto de tus puntos fuertes como de tus puntos débiles, y el surgimiento del Yo y del inconsciente colectivo como heraldos de una nueva consciencia. ¿Acaso dije etapa final? Pues bien, mentí, el proceso no termina allí, no mientras sigas respirando.

    El hombre no cambia en el momento de la muerte y se vuelve inmortal, sino que es a la vez mortal e inmortal aún mientras vive, siendo tanto Yo como Ser —Carl Jung

    Terminaré con algunas asociaciones de términos para quienes tengan mente “diabólica”:

    Inconsciente Colectivo — Fuerza Oscura en la Naturaleza

    Satán — El Arquetipo Preferido

    Yo + Fuerza Oscura en la Naturaleza = El Dios Dentro Del Hombre

    ¡El Hombre es Dios!

    ¡Hail Satan!

    Material reimpreso de la publicación Satánica Not Like Most #7 por cortesía de Matt G. Paradise, Sacerdote de la Church of Satan (CoS). ©1998 y más allá. Para mayor información, por favor contactar al editor a boysatan@aol.com Si está interesado en ésta publicación, escribir a:

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    P.O. Box 8131
    Burlington, Vermont 05402
    USA
    Cada ejemplar US$2.00, o envíe dos IRC [International Reply Cupon] para catálogo gratis.

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